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16/02/2016

El pastel de cabracho

El pastel de cabracho

Si hay un aperitivo típico en los restaurantes de mariscos en Gijón, ése es sin duda el pastel de cabracho, un plato tradicional de la cocina asturiana que se ha hecho mundialmente conocido gracias a uno de los mejores cocineros de nuestro país, Juan María Arzak.

Se trata de un pastel, aunque dependiendo de la textura final deseada también podría denominarse como pudin o paté, que sirve de aperitivo para untar en tostas crujientes, pero que también puede hacer las veces de primer plato en cualquier cena o comida familiar o de empresa en El Llagar de Begoña. La base de este pastel es el cabracho, un pescado muy sabroso, de carne firme y sabor suave a marisco, con un tono de color entre rojizo claro y naranja, que hoy día se conoce más por este pastel, en el que resulta exquisito, que en cualquier otra preparación, aunque también las hay.

Se trata de una receta que, desde hace más de 30 años, popularizó la utilización de este pescado, hasta entonces solo usado para dar sabor a caldos o como mucho en salpicones. Una receta tan sencilla como exquisita que no puede faltar en los mejores restaurantes de mariscos en Gijón.

Para su elaboración, hay que empezar por cocer el cabracho en un caldo de pescado o al vapor, para eliminar el veneno de las espinas y pasar después a desmigarlo y desespinarlo. Posteriormente, se pochan un poco verduras como zanahoria y apio, para después añadir la carne del cabracho, junto con salsa de tomate y nata, formando una pasta que se coloca en un recipiente que se mete en el horno al baño maría durante unos 40 minutos. Sacarlo, dejarlo atemperar o enfriar, según el gusto del consumidor y a disfrutar de este auténtico manjar.